La apasionante historia del fotógrafo ‘Robert Capa’

La apasionante historia del fotógrafo ‘Robert Capa’

Fotografías como ‘La muerte de un miliciano’, "Las magníficas once” o la llegada de una mujer y un niño a Sha'ar Ha'aliyah en Israel, marcaron la historia de la fotografía mundial. El fotógrafo Robert Capa, considerado por muchos como el mejor fotoperiodista de guerra de Europa y tal vez de la historia, fue la influencia para muchos. Sus fotografías eran tan espectaculares que fueron publicadas en la revista TIME y LIFE, revistas donde no cualquiera trabaja. Magnum Photos, la gran agencia de fotografía fundada por Henri Cartier-Bresson, George Rodger y María EIsner, contó con Robert Capa como otro miembro fundacional y activo hasta su muerte.

Robert Capa, es una leyenda, tanto que muchos no saben que no existió. Bueno no tan literal. Robert Capa es en verdad un pseudónimo, una máscara usada por dos personas, Endre Friedmann y Gerda Taro, quienes marcaron la historia de la fotografía dejando un legado que continúa hasta nuestros días.

 

Gerda Taro

Gerta Pohorylle, más conocida como Gerda Taro, nacida en Stuttgart, Alemania –Imperio alemán entonces- el 1 de agosto de 1910, dentro de una familia judía, burguesa y polaca. A pesar de su posición económica, Taro hacía parte de juventudes socialistas, sindicalistas y obreras. Tras la llegada del Nazismo al poder en Alemania y una detención arbitraria por parte de las autoridades del país por su opinión política, decidió huir con una amiga hacia París donde buscaría rehacer su vida. Allí trabajando como mecanógrafa en los álgidos tiempos políticos que se vivían en el viejo continente, conoció a Endre Friedmann, un joven fotógrafo de quien se enamoró.

Endre, quien era fotógrafo le enseñó su arte que más tarde se convertiría en el sustento de ambos y los llevaría a ser leyenda, en especial a ella que sería la primera fotoperiodista de la historia.

 

Endre Friedmann

Endre Ernő Friedmann, un joven húngaro nacido en la capital Budapest, en el seno de una familia judía, pasaría sus años como adolescente aprendiendo de una joven fotógrafa aficionada llamada Eva Besnyo. Ya a sus diecisiete años conocería al poeta y escritor Lajos Kassák, quien, con tendencias políticas socialistas, motivó a Endre a mostrar por medio de la fotografía las injusticias sociales. En 1930 tras ser capturado y herido por la policía por protestar contra el régimen fascista húngaro, parte hacia Berlín para finalmente irse a París.

En ‘la ciudad de la luz’ conoce al fotógrafo David Seymour quien le ayuda a trabajar en la revista Regards como reportero gráfico, con el objetivo de cubrir movilizaciones del Frente Popular. Trabajando en la revista logró ser el único fotógrafo del equipo de trabajo en fotografiar a León Trotsky quien había hecho un discurso en Copenhague. En su estancia en París conoce a Gerda Taro, de quien se enamoraría y sería su compañera de trabajo tras enseñarle su arte, la fotografía.

 

El surgimiento de Robert Capa

Ya Endre y Gerda, trabajando como fotógrafos, temían por su integridad física debido al antisemitismo que se vivía en Europa, propiciado por la Italia fascista y el Nazismo Alemán, además de temer de la antipatía francesa hacia los extranjeros –pues muchos como los judíos huyeron de territorios con ideologías fascistas y ultraderechistas para preservar sus vidas-; y para rematar, no alcanzaban a cubrir todas sus necesidades económicas, por lo cual (no es muy claro a quién se le ocurrió en sí la idea) decidieron inventarse un personaje al que llamarían ‘Robert Capa’, un fotógrafo llegado de Estados Unidos a Europa para cubrir los eventos sociales y políticos que estaban generando éxtasis en el continente.

El personaje Robert Capa, un fotógrafo estadounidense, sería el supuesto jefe de Endre y Gerda. Endre se encargaría de operar el laboratorio fotográfico (revelado y producción) y Gerda, sería la imagen visible de la ‘agencia’, representando y vendiendo las fotografías tomadas por ‘Capa’. El supuesto fotógrafo estadounidense, por venir de aquel país y ser tan talentoso, cobraría más de lo habitual por cada fotografía, lo que permitió que tanto Gerda como Endre solucionaran sus problemas económicos mejorando así su calidad de vida.

Tras estallar la Guerra Civil Española en julio de 1936, movidos por su ideología socialista y su repudio contra el fascismo, viajan a Barcelona y luego a Madrid donde trabajarían mostrándole al mundo la crueldad de la guerra. Recorriendo media España tomando fotografías en el frente republicano, lograron captar fotografías que se convirtieron en icónicas como la “Muerte de un miliciano” tomada en el frente sur. La fotografía que causó revuelo mediático les permitió trabajar con agencias de prensa francesas quienes apoyaban la causa republicana. El compromiso de Gerda y de Endré junto a uno de sus colegas, David Seymour, hacia la guerra civil aumentaba cada día más, pues el objetivo de las fotografías era dar un punto de vista de las víctimas del conflicto, dejando de lado ideologías y poderes.

A medida que avanzaba la guerra su popularidad aumentaba, tanto que el diario vespertino de Paris, Ce Soir, le propuso a Gerda trabajar para ellos a principios de 1937, propiciando así su separación del seudónimo ‘Robert Capa’. Gerda firmaba sus fotografías como ‘Photo Taro’ y en algunas ocasiones en compañía de Endre, como ‘Reportaje Capa & Taro’. Gerda, separada de Endre, se acercó a célebres intelectuales de la época como Ernest Hemingway y George Orwell, mientras que Endre que continuaba como Robert Capa siguió el trabajo que había llevado con Gerda hasta la fecha. 

La popularidad de Gerda aumentó poco a poco con la marca ‘Photo Taro’, tanto que llegó a publicar en medios como LIFE o la Illustrated London News. Fue tanto su compromiso que este desencadenó en una absurda muerte.

 

La muerte de Gerda Taro

Gerda perdió de un momento a otro la vida de una manera tan absurda que raya en el surrealismo. Hasta el momento no es muy claro el suceso, unos dicen que se encontraba apoyada en el estribo, otras personas como la periodista y escritora de ‘La chica de la Leica’, Helena Janeczek, dentro del coche del General Walter (quien era miembro de las Brigadas Republicanas Internacionales). En todo caso, de un momento a otro, aviones franquistas empezaron a volar a baja altura haciendo que todos entraran en pánico lo que generó que Gerda cayera al suelo detrás de una pequeña elevación del terreno con tan mala suerte que en ese mismo instante un tanque republicano echó marcha atrás atropellándola y destripándola. De inmediato fue trasladada a urgencias donde murió pocas horas después, en la madrugada del 26 de julio de 1937, a pocos días de cumplir 27 años.

Inmediatamente, su cuerpo fue trasladado a Paris por miembros del Partido Comunista Francés quienes organizaron un acto conmemorativo. El partido compró una tumba en el cementerio Père-Lachaise, donde acudieron intelectuales con flores para darle su último adiós el 28 de julio de 1937. Despedida con honores, la revista LIFE citaba: "La Guerra Civil Española mata a su primera fotógrafa", una cruda frase apuntada para la historia.

Endre, afectado por la muerte de Gerda citaría: “Ahora que Gerda ha muerto, todo se ha acabado para mí”, camino a París para darle el último adiós a su amada.

 

Robert Capa sin Gerda Taro

Según la escritora Jane Rogoyska en su libro ‘Gerda Taro: Inventing Robert Capa‘, Endre nunca se perdonó dejar ir sin él a Gerda. Según Rogoyska, él <<estaba convencido de que, si hubiera estado con ella, se habría salvado". Él tras la muerte de Gerda se encerró y empezó a beber. Se convirtió, según su amigo fotógrafo -y futuro fundador junto a Endre de Magnum Photos- en un mujeriego y jugador. Endre, quien le habría prometido antes de morir a Gerda casarse con él no pudo superar la muerte de la fotoperiodista. A pesar de que compartió con varias mujeres después de la muerte de Gerda, jamás volvió a comprometerse.

Cuando inició la Segunda Guerra Mundial, Endre tomó valor y se presentó en diversos frentes donde fotografió la crueldad del nazismo. El 6 de junio de 1944, cuando se produjo el desembarco de Normandía que dio inicio al fin del Tercer Reich, Endre como Robert Capa fue el único fotoperiodista que estuvo en la primera oleada de hombres llegando a ‘territorio’ enemigo, desembarcando en la playa denominada ‘Omaha’. De las 134 fotos que tomó del desembargo, once sobrevivieron al revelado las cuales se les conoció como ‘Las magníficas once’.

Tras ello continuó tomando fotografías en el frente en la recuperación del territorio francés por parte de los aliados. Su momento álgido llegó en la liberación de París la cual se llevó a cabo entre el 19 y el 25 de agosto de 1944. Por su trabajo fue condecorado por el general Eisenhower con la Medalla de la Libertad.

Finalizada la segunda guerra mundial se mudó a París donde en 1947 junto a diversos fotógrafos fundó la agencia Magnum Photos la cual continúa hasta nuestros días y es una de las agencias de fotografía con mayor importancia. En 1954 decidió viajar tras una invitación de la revista LIFE a cubrir la guerra Indochina tras el regreso a los Estados Unidos del fotógrafo estrella de la revista, Howard Sochurek. Allí, en la madrugada del 25 de mayo, decidió bajarse del jeep en el que se encontraba para tomar unas fotografías cuando pisó una mina antipersona que le quitó una pierna y le produjo una grave herida pectoral que lo llevó a la muerte.

 

Legado

El legado de Gerda Taro y Endre, tanto dentro y fuera del personaje de Robert Capa es enorme. Recientemente la revista TIME publicó el especial ‘The Most Influential Images of All Time’, un especial con la historia de las 100 fotografías que cambiaron el mundo, seleccionadas por la revista y por un equipo internacional de profesionales en fotografía, curadores e historiadores de todo el globo. En la lista se encuentran dos fotografías de Robert Capa, una tomada por Gerda Taro, ‘La muerte de un miliciano’ en la Guerra Civil Española, y la otra tomada por Endre Friedmann en la Segunda Guerra Mundial, ‘El Día D’.

Gerda y Endre, bajo el seudónimo de Robert Capa dejaron un legado de más de 70.000 negativos reunido entre 1932 y 1954. A pesar de que a finales de los años 60 la popularidad de Robert Capa cayó tras la muerte de Endre, esta se ha venido avivando a lo largo de los años por diferentes acontecimientos, entre los que se encuentran documentales como ‘The Mexican Suitcase’; libros como los ya mencionados ‘Gerda Taro: Inventing Robert Capa’ de Jane Rogoyska, y ‘Esperando a Robert Capa’ de Susana Fortes; canciones como ‘Taro’ de la banda británica Alt-J; exposiciones fotográficas alrededor del mundo como Capa a Color en Buenos Aires o el stand de fotografías de la Guerra Civil Española con fotografías de Endre y Gerda como Robert Capa en elf/stop photography festival, de Leipzig.

Lamentablemente el trabajo de Gerda Taro se vio opacado por la popularidad de Endre Friedmann, quien en la mayoría de las veces es nombrado como el único e inigualable Robert Capa’. El debido reconocimiento de Gerda arribó cuando en 2007 se conoció tres cajas con miles de negativos perdidos de la Guerra Civil Española de Robert Capa y su amigo David Seymour. En aquellas cajas denominadas como ‘La maleta mexicana’ quienes fueron descubiertas por el cineasta mexicano Benjamin Tarver, quien las recibió como herencia de uno de sus familiares quien a su vez la recibió tras la muerte del general y exembajador Francisco Aguilar González. La caja pudo atribuir que gran número de fotografías eran de Gerda y que muchas eran muy conocidas. Gracias a la maleta se pudo determinar a quién pertenecía una y otra.

Recientemente, en enero de 2018, Gerda volvió ser noticia tras la publicación por parte de John Kiszely, un general británico retirado, de una fotografía en Twitter, donde aparece su padre quien era de origen húngaro y se desempeñaba como médico voluntario en las Brigadas Internacionales que luchaban contra Franco en la Guerra Civil Española. En la fotografía se aprecia al médico húngaro atendiendo a la herida Gerda Taro. En el reverso de la fotografía hay un escrito que dice textualmente:

"Frente Brunete, Junio 1937 (en Torrelodones) Mrs Frank Capa of Ce Soire of Paris, killed at Brunete" (Señora Frank Capa de "Ce Soir" de París, asesinada en Brunete). Irónicamente una foto de Gerda tomada por otra persona.

 

-César Zalamea.

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 06/04/2020

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