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July 22nd at 5:09pm

La Tragedia de la Gasolina en Venezuela

Hola humano, 

Bienvenido a un cortodocumental de MarginalMedia sobre Venezuela. 

Otro. Y es que la realidad que vive Venezuela se desvía tanto del funcionamiento normal de un país y de una sociedad del siglo XXI que ya comienza a parecer ficción más que realidad. Pero realidad es, y bien terrible para quienes la viven. 

Primero racionaron los alimentos, luego las medicinas. La escasez de luz, agua, y gas, ya es habitual, y en los últimos meses la escasez de gasolina va en aumento. De eso tratamos hoy, de cómo el dramático descenso de la gasolina en Venezuela ya llega a un punto en que está produciendo realidades que parecen ficciones, difíciles de creer. 

La Tragedia de la Gasolina en Venezuela 

Según diversas fuentes, Venezuela es el país con mayores reservas probadas de petróleo del mundo. También es el país donde la gasolina es más barata. Esto parece de sentido común. Si el producto abunda en el país justo es que le llegue al ciudadano a bajo costo. 

Bueno, pues hasta aquí llega el sentido común. Todo lo que oigan a continuación ya no lo tiene. En Venezuela hay quien lleva oro en su bolsillo para pagar por la gasolina. Y hay quien la ha pagado con un vibrador, sin pilas. Parece un chiste, una noticia falsa. Pero no lo es. Este dato lo tomo de este artículo de la BBC, que es una fuente de información reconocida. Aparte de pagar por la gasolina a los empleados que la sirven en las estaciones de servicio de la petrolera estatal venezolana PDVSA con un vibrador, el mismo artículo menciona otras formas de pago: arroz, harina, plátanos, huevos, galletas, caramelos y bolígrafos. 

Esto, que en cualquier otro país del mundo pudiese parecer una tomadura de pelo para el empleado de la gasolinera, en Venezuela es, en realidad un favor, porque es mejor dejarle algo, cualquier cosa, a un empleado con un sueldo mensual que no llega a los 10 dólares que no dejarle nada. Y sí, hay gente que no deja nada, que llena su depósito de gasolina y se marcha sin pagar. 

¿Por qué? Porque la realidad es que la gasolina en Venezuela, es gratis. O tan, tan barata, que el billete más pequeño que un venezolano puede usar de su moneda el de 2, 5 o 10 bolívares ya le daría para comprar toda la gasolina que necesitase en un año. Y esos billetes ya ni se encuentran, su valor es tan insignificante que están en desuso. Así que en la práctica, quien quiere pagar algo por la gasolina, coge el primer billete que encuentra y lo mete en la caja del encargado que le sirve la gasolina, lo mismo da. Al final del día en esa caja puede haber unos 2000 bolívares, que es menos de medio dólar, a repartir entre todos los empleados. Así que sí, un caramelito que endulce el día es más valioso que un billete inservible. Los empleados de PDVSA aceptan gustosos lo que les den. 

El precio de la gasolina es el que ven: 1 bolívar por litro de gasolina de 91 octanos y 6 bolívares por litro de la de 95 octanos. Tras la reconversión monetaria de agosto pasado que le quitó cinco ceros a la moneda local, ese precio se queda en 0,00001 bolívares por la de 91 octanos y 0,00006 bolívares por la de 95 octanos. Comparando otros productos en el mercado venezolano con el precio de la gasolina de 95 octanos, la más cara, encontramos que: - por lo que cuesta un kilo de tomates podríamos comprar más de un cuarto de millón de litros de gasolina - más de medio millón por lo que cuesta un kilo de pimientos - 1 kilo de queso blanco más de 3/4 partes del millón de litros - (que dicho sea de paso ya es más que el salario mínimo venezolano) - el precio de una lata de atún ya equivale a más de un millón de litros de la gasolina más cara - 1 kilo de queso tipo Gouda, millón y medio - y con lo que un venezolano paga por un kilo de fiambre ya podría comprar más de tres millones largos de gasolina. 

Si la encuentran, claro, porque la tragedia para los venezolanos es que a pesar de ser el país con mayores reservas de petróleo del mundo se están quedando rápidamente sin gasolina. Y eso está deteriorando aún más su ya dramática situación. La inseguridad alimentaria aumenta. Venezuela no tiene un sistema ferroviario y la mayoría de las ciudades más grandes están lejos de la costa. Sin gasolina, los suministros de alimentos no se pueden llevar de una ciudad a otra. Leche y verduras se están echando a perder, el ganado no puede ser transportado. 

El ciudadano ya lleva tiempo haciendo largas colas para poder llenar el depósito de su automóvil. Colas de horas en la capital, de días en otras partes de la nación. El gobierno da prioridad al suministro de la capital, Caracas, para minimizar el creciente descontento de la población y evitar nuevas manifestaciones de protesta, pero en algunos de los estados de la nación como Zulia, Táchira, Mérida o Bolívar la situación es insostenible. Si se aburren ustedes viendo estas imágenes de largas colas de vehículos esperando su turno para repostar pónganse en el lugar de los propietarios de estos vehículos. Hasta tres y cuatro días hay que esperar para poder recibir los litros de gasolina que le correspondan a su coche. La gente espera y espera, intercambian turnos para poder irse a casa un rato a asearse o descansar, vuelven, siguen esperando hasta que por fin llega suministro a la estación de servicio, y en ocasiones el combustible se acaba de nuevo antes de que ellos lleguen a repostar. O un corte de luz impide que los surtidores funcionen durante horas. 

El gobierno ha implementado un un sistema para que cada automóvil, pueda recibir los litros asignados según el tipo y modelo de vehículo. Automóviles sin el código de barras no reciben gasolina. En la actualidad ya no colocan nuevos códigos. Todo esto es “supervisado” por las autoridades, quienes se aprovechan de la situación. Mientras que las colas de entrada a la estaciones de servicio pueden alcanzar kilómetros de distancia, los policías realizan colas paralelas más cortas, por la salida de la estación, con un precio que ellos mismos establecen para poder pasar. 

El trapicheo y contrabando de gasolina es constante, con el resultado de que los estados fronterizos son los más castigados por la escasez de combustible. Zulia, por ejemplo, en el noroeste del país, el estado más poblado y el que fue el mayor productor de petróleo. Aquí es normal ver las estaciones de servicio cerradas mientras que por la frontera hacia Colombia salen las gandolas o (camiones cisterna) de la empresa estatal contrabandeando combustible. Lo que comenzó como un negocio ilegal de los "pimpineros" o revendedores de gasolina ahora es un negocio de los políticos y militares. Ahora los pimpineros le compran la gasolina a los militares. Hasta 12 dólares pueden costar 20 litros de combustible. O como decíamos al comienzo se paga con oro, como es el caso en partes del estado de Bolívar, el más grande de la República Bolivariana, donde el combustible escasea y los contrabandistas lo venden más caro. 

Preguntas que quedan en el aire tras toda esta situación. ¿Por qué se da el problema?¿Se va a solucionar el desabastecimiento de gasolina o va a empeorar? ¿Y qué puede pasar si empeora? Vamos intentar responder estas preguntas brevemente. 

- El problema se da por cuatro causas. La última de ellas la viene apuntando insistentemente el presidente Maduro: el bloqueo económico instigado por los Estados Unidos de América. Los crudos que se envían a las refinerías para elaborar la gasolina venezolana requieren de aditivos, diluyentes (para crudos pesados) y otros productos que se importan de países como Estados Unidos y Brasil. Las sanciones impuestas por Donald Trump sobre Venezuela están impidiendo que muchos de estos productos necesarios entren al país. ¿Consecuencia? se elabora menos gasolina. Digo que esta es la última causa porque las otras tres ya estaban ahí antes de las sanciones, y Maduro ha hecho poco o nada por solucionarlas. 

La primera el lamentable estado de las refinerías. Las instalaciones no se han mantenido, no se ha invertido en ellas. Las refinerías están paralizadas o a mínima capacidad operacional. El Centro de Refinación Paraguaná (CRP) está cubriendo el 75% de la demanda nacional de combustibles y ya ha disminuido en más del 60% su capacidad operativa para elaborar combustibles. Según el economista y experto en el tema petrolero, José Toro Hardy, sólo hay dos refinerías operando en el país y al 10% de su capacidad. Esto no solo es por la falta de mantenimiento de las unidades, también afecta la ausencia de personal. Entre las numerosas detenciones de gerentes por parte del estado y las renuncias de otros muchos por temor, las refinerías se han vaciado de profesionales. 

La segunda causa es el precio de la gasolina. (O el "no precio" como ya hemos visto). Sin un precio real que se relacione con el mercado, la demanda continúa aumentando incesantemente y sólo sirve para incrementar el contrabando y "bachaqueo" del combustible, que es la cuarta causa del problema. De acuerdo con los informes financieros de Pdvsa, entre 2014 y 2016 se acumuló una pérdida para el Estado de 24.549 millones de dólares por subsidio de la gasolina. Ese monto equivale al doble de las importaciones que realizó el país en el año 2017. Maduro se comprometió en agosto del año pasado en ponerle un precio a la gasolina pero no ha hecho nada. 

A esta cifra de pérdidas hay que sumarle las pérdidas para el país por esa cuarta causa: el contrabando de gasolina hacia Colombia y el Caribe, que el propio Maduro ha estimado en torno a los 18.000 millones de dólares anuales. No es difícil ver como la economía se desangra. 

- ¿Se va a solucionar el desabastecimiento de gasolina o va a empeorar? Pues hay quien dice que en un mes ya no habrá gasolina. Eso apuntan representantes de los trabajadores de la compañía estatal. Pero eso mismo también dijeron hace un mes. Es difícil saber cuanto ha caído la producción porque PDVSA no informa de ello. Lo que si dice es que el mercado nacional necesita 315.000 barriles diarios de combustible. Parece que se ha pasado de una producción de 1.300.000 barriles diarios a sólo 120.000 a primeros de junio. Las estimaciones de la OPEP allá por marzo eran un poco más generosas, estaban por los 730.000 barriles 

diarios. Pero que desde marzo hasta hoy la situación se ha deteriorado rápidamente bien lo saben los venezolanos. Se habla hasta de un producción de 80.000 barriles diarios, a mi me parecen pocos; en cualquier caso, no hay la suficiente gasolina para las necesidades de los ciudadanos, que por el momento siguen guardando colas estoicamente mientras Maduro ya ha optado por comprar combustible a Rusia 

- ¿Y finalmente ¿qué puede pasar si la situación de desabastecimiento empeora? Mayor inestabilidad; en las calles y para el régimen. La escasez de combustible no sólo es otro castigo añadido para la ciudadanía venezolana que viene sufriéndolo todo, es también un recurso menos de explotación mafiosa para los corruptos. Sin gasolina, políticos y militares se van a quedar ya sólo con los beneficios del trasiego de cocaína y la minería ilegal. Puede que llegue un momento que lo que quede por rebañar en el plato ya no sea suficiente ni para ellos, la élite corrupta. Entonces veremos si siguen agarrándose a su lema de "socialismo o muerte", o dejan la muerte tras de si y ellos desaparecen de Venezuela con sus fortunas hacia países con más libertad que la que ellos les niegan a sus paisanos. 

Hasta la próxima, la paz 

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Categoría: Actualidad
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